Cómo evitar los atascos fantasmas

Las retenciones son odiosas. Sería difícil encontrar a alguien que le guste quedarse atrapado en mitad del tráfico, sin poder moverse ni hacer apenas nada, salvo escuchar la radio. De ahí que te hayamos preparado esta pequeña guía sobre cómo evitar los atascos fantasma, un tipo de embotellamiento muy usual pero enigmático.

Qué es un atasco fantasma

Seguro que te ha pasado alguna vez. Has ido por la carretera y de pronto, sorpresa, el coche de delante ha empezado a reducir la velocidad, a saber por qué. Entonces haces lo propio, reduces la marcha, y así uno, y otro, y otro, hasta que de pronto se produce un atasco. ¿Qué ha pasado? El temible efecto acordeón.

Los atascos fantasmas son aquellos que, sin motivo aparente, se produce un embotellamiento en el tráfico. La razón es que, en un primer momento, alguien redujo la velocidad o bien frenó sin un motivo claro, como sería un accidente o un control policial. Esto hace que el coche de detrás también reduzca la marcha para evitar una colisión, igual que el coche que le sigue y así hasta que, en un momento dado, la separación en los coches se ha reducido tanto que se produce el temido atasco. 

cómo evitar los atascos fantamas

Por ese mismo motivo, su espontaneidad, suele dar lugar también a una recuperación igual de inesperada y fluida. Aun así, te damos unos consejos para evitar estas situaciones.

Cómo evitar un atasco fantasma

Desde la DGT nos dan los siguientes consejos para no provocar un efecto acordeón.

El primero de todos, es el de mantener una distancia de seguridad adecuada. Esto nos permitirá bajar la velocidad sin tener que recurrir a un frenazo, evitando así la retención.

Para mantener una distancia de seguridad correcta y evitar un atasco fantasma, la DGT nos ofrece la “regla del cuadrado”. Es muy simple, coge el número de la velocidad a la que conduces y quita la última cifra. Después solo has de multiplicar el resultado por sí mismo, consiguiendo así la distancia en metros que debes dejar entre vehículos. Tal que así:

Si voy a 90 km/h, cojo el 90 y le quito el 0, quedándome con el 9. Ese 9 lo multiplico por otro 9 y así tengo 81. 81 metros de distancia.

90 km/h ➡️ 90 ➡️ 9 x 9 = 81 ➡️ 81 metros

Otro ejemplo, voy a 110 km/h. Cojo el 110, le quito el 0 y me quedo con el 11. El 11 lo multiplico a su vez por 11 y me da 121. Así que a 110 km/h debo dejar 121 metros de distancia. 

110 km/h ➡️ 110 ➡️ 11 x 11 = 121 ➡️ 121 metros

Después, la DGT nos recuerda que, muchas veces, la clave de cómo evitar los atascos fantasmas es no provocarlos nosotros mismos en primer lugar. Uno de las razones de del efecto acordeón es otro efecto, el mirón. 

El efecto mirón se produce cuando vamos por la carretera y reducimos la velocidad para mirar algo o incluso damos un pequeño frenazo. Aunque sea una acción inocente, provocamos que el tráfico empeore. Si no queremos vernos atrapados en un embotellamiento, tenemos también nosotros que evitárselo al resto.

Esperamos que todos estos consejos te ayuden a evitar los atascos fantasmas. Y si tienes alguna duda, desde Turismo La Raza estaremos encantados de solucionarla.